Antropoceno

Traducción al español del artículo italiano publicado el 27 de diciembre de 2022. Se conserva el enfoque y las referencias del texto original.

Hoy vivimos una nueva época histórica: el Antropoceno, que puede definirse como la era del planeta Tierra en la que una sola especie (Homo sapiens sapiens) ha adquirido un predominio absoluto y ha transformado la ecosfera con tal rapidez y profundidad que ha puesto en peligro su propia existencia. En el desarrollo de la humanidad existe un acontecimiento crucial, una auténtica ruptura entre un antes y un después: la aparición de la agricultura durante el Neolítico.

El conocido antropólogo Jared Diamond afirmó que la agricultura había representado «el peor error en la historia de la especie humana» y la Revolución Industrial, «el segundo».

Según Francesco Saba Sardi, en su ensayo Dominio, el nacimiento de la agricultura habría convertido la posesión de la tierra en algo fundamental y habría provocado una revolución antropológica. A su juicio, en esa etapa histórica habría nacido la guerra, como sugerirían los hallazgos de enterramientos colectivos en los que aparecen por primera vez grupos de esqueletos con fracturas craneales.

Caín y Abel: el primero trabajaba la tierra; el segundo cuidaba rebaños. Son símbolos de la idea de que el sedentarismo agrícola puso fin a la libertad inicial del nomadismo y al carácter errante del pastoreo. Así habría comenzado la civilización actual y, con ella, la religión, entendida en esta interpretación como un instrumento práctico para ejercer el poder y organizar jerárquicamente las comunidades de los primeros poblados.

El proceso de desarrollo humano, cuyo impacto ecológico, biológico, bioevolutivo y sanitario es indudable, no puede detenerse sin el riesgo de recurrir a una nueva ingeniería social que pondría en peligro derechos y libertades irrenunciables. Para afrontar los riesgos derivados de la rapidísima transformación ambiental y climática provocada por la humanidad en pocas décadas —riesgos que pueden afectar a delicados equilibrios biológicos formados durante miles de millones de años, de los que también forma parte el ser humano, y por tanto a su salud—, el autor propone abandonar una visión pesimista de la naturaleza como fuerza primitiva que debe ser sometida y conquistada.

Es necesario formular un nuevo proyecto de desarrollo: uno sostenible, fundado en una visión de la naturaleza que merece ser conocida, imitada y respetada. El texto concluye advirtiendo que el desprecio por la naturaleza puede comprometer nuestra supervivencia y evoca la arqueoastronomía y la desaparición de civilizaciones del pasado.

Enlaces al material original: Antropocene (italiano, 2022) · Artículo de Prima Pagina News citado en el original.

Esta página reproduce las reflexiones históricas y filosóficas del autor; las interpretaciones mencionadas no se presentan como consensos científicos demostrados ni como indicaciones clínicas.